¿Consume menos un Tesla en modo Relax que en modo Estándar? Hay muchas pruebas hechas en autopista, pero me pedíais una en ciudad, que es donde muchos usáis el coche cada día. Así que me fui a Santander con mi Tesla Model 3 Standard e hice dos veces la misma ruta urbana, de unos 23 km, primero en modo Estándar y después en modo Relax. Aquí tienes los resultados, lo que se nota al volante y si de verdad merece la pena.

La ruta era la de un día normal en la ciudad: semáforos, rotondas, cedas el paso, algo de tráfico y también subidas y bajadas, porque Santander no es llana. Pasé por el Sardinero, subí hasta el faro de Cabo Mayor y volví al punto de salida. Unos 50 minutos para hacer 23 km, que es lo que puede recorrer cualquiera en un día de recados.
Además de la pantalla del coche, registré los dos recorridos con la aplicación Tessie, para comparar los datos con detalle.
El resultado, de un vistazo
- Coche: Tesla Model 3 Standard, batería LFP.
- Ruta: unos 23 km por Santander, con desniveles, en unos 50 minutos.
- Condiciones: 16-17 °C.
- Modo Estándar: 22,8 km, 2,5 kWh, 10,9 kWh/100 km.
- Modo Relax: 22,7 km, 2,2 kWh, 9,8 kWh/100 km.
- Diferencia: alrededor de 1 kWh cada 100 km menos en Relax, aunque en Estándar di algún acelerón más.
- Lo que más cambia: la sensación de aceleración, sobre todo para los pasajeros.

Qué es el modo Relax
En los ajustes de conducción del Tesla puedes elegir cómo responde el acelerador. El modo Relax suaviza la aceleración: el coche responde de forma más progresiva y no da ese empujón que te pega al asiento. El modo Estándar entrega toda la potencia en cuanto pisas.
Se cambia desde la pantalla, en Controles, Dinámica. Tienes este y otros ajustes explicados en la pantalla del Tesla, menú a menú.
La prueba en modo Estándar
Salí con el 88 % de batería y 16 °C, con el contador de viaje a cero. En los primeros 100 metros ya había dos semáforos: la ciudad de siempre.
La media fue cambiando mucho según el tramo. A los 2,5 km marcaba 15,8 kWh/100 km por las subidas; a los 4,5 km, en el Sardinero, había bajado a unos 10; al llegar al faro, después de la subida, estaba en 13,7; y a los 12,5 km, después de bajar, en 11,3.
Al terminar, el coche marcaba 22,8 km, 2,5 kWh y una media de 10,9 kWh/100 km. La batería había bajado del 88 al 84 %.
Lo que decía Tessie

Tessie midió algo distinto: 22,69 km, 2,62 kWh y una media de 11,5 kWh/100 km, porque incluye todo lo que consume el coche, también la climatización.
Según Tessie, la velocidad media fue de 32 km/h y la máxima, de 76 km/h; algún acelerón sí que le di. La batería pasó de unos 21 a 24,5 °C durante el recorrido.
Tessie registra el consumo total, climatización incluida. Foto: UsuarioGeek.
La prueba en modo Relax
Después de estirar las piernas, cambié al modo Relax, puse otra vez el contador a cero y repetí la misma ruta, saliendo con el 84 % de batería y 17 °C.
Lo primero que se nota es la respuesta del acelerador. Si estás acostumbrado al modo Estándar, la diferencia es enorme: parece que el coche tiene mucha menos potencia. Pero se puede ir igual de rápido; lo único que cambia es que no notas ese empujón en la espalda.
A mitad de recorrido ya se veía que la media era más baja que en la primera vuelta: a los 9,3 km marcaba 10,2 kWh/100 km, cuando en el mismo punto en modo Estándar había ido algo más alta.
Al terminar, el coche marcaba 22,7 km, 2,2 kWh y una media de 9,8 kWh/100 km (98,3 Wh/km). Tessie registró 2,26 kWh y unos 10 kWh/100 km, con una velocidad media de 31 km/h y una máxima de 61 km/h.
Estándar vs Relax: la comparación
| Estándar | Relax | |
|---|---|---|
| Distancia | 22,8 km | 22,7 km |
| Energía (coche) | 2,5 kWh | 2,2 kWh |
| Consumo (coche) | 10,9 kWh/100 km | 9,8 kWh/100 km |
| Consumo (Tessie) | 11,5 kWh/100 km | 10,0 kWh/100 km |
| Velocidad media | 32 km/h | 31 km/h |
| Velocidad máxima | 76 km/h | 61 km/h |
| Temperatura | 16 °C | 17 °C |
En la pantalla del coche, el modo Relax gastó 0,3 kWh menos en la misma ruta, alrededor de 1 kWh cada 100 km menos. Según Tessie, la diferencia fue algo mayor, de unos 1,5 kWh cada 100 km.
Pero hay que tener en cuenta una cosa: en el modo Estándar conduje con algo más de alegría, con algún acelerón más fuerte, como se ve en la velocidad máxima (76 frente a 61 km/h). Parte de la diferencia viene de eso, y no solo del modo.
Los consumos, en gráfico
Estos son los consumos de las dos vueltas, tanto los que marcaba la pantalla del coche como los que registró Tessie, que incluye todo lo que gasta el coche:
Consumo en la misma ruta urbana (kWh/100 km)
Fuente: pantalla del coche y aplicación Tessie, prueba de UsuarioGeek por Santander (23 km).
Las dos fuentes dicen lo mismo: el modo Relax gastó algo menos. La diferencia está entre 1 y 1,5 kWh cada 100 km, según quién lo mida. Y como te contaba, en la vuelta en modo Estándar llegué a los 76 km/h y en la de Relax solo a 61, así que el estilo de conducción también tuvo su parte.
Cómo cambia la media según el tramo
Lo que más me llamó la atención fue cómo subía y bajaba la media durante la vuelta en modo Estándar. Una subida al principio la disparó, y luego fue bajando poco a poco:
Consumo medio acumulado en modo Estándar (kWh/100 km)
Fuente: pantalla del coche durante la prueba de UsuarioGeek.
Por eso no hay que asustarse si al salir de casa ves una media muy alta. En los primeros kilómetros, con la batería fría y alguna cuesta, es normal. Lo que cuenta es la media al final del trayecto, y en ciudad suele quedarse muy baja gracias a la frenada regenerativa.
Lo que cuentan los datos de Tessie
Si miras los datos de Tessie uno a uno, se entiende mejor lo que pasó. La velocidad media fue casi la misma en las dos vueltas, 32 km/h en Estándar y 31 en Relax, así que no tardé más por ir en modo Relax. La diferencia estuvo en los picos: en Estándar llegué a 76 km/h en algún tramo, y en Relax no pasé de 61. Es decir, el modo Relax no me hizo ir más despacio, pero sí me quitó las ganas de dar acelerones.
En energía total, Tessie registró 2,62 kWh en la primera vuelta y 2,26 en la segunda. Son 0,36 kWh de diferencia en 23 km, algo más de lo que decía la pantalla del coche, porque Tessie también cuenta lo que gasta la climatización y los sistemas del coche mientras está encendido.
¿Merece la pena el modo Relax para ahorrar?
Para ahorrar, la diferencia es pequeña. En un recorrido de 23 km, son 0,3 kWh: unos pocos céntimos. Si conduces con suavidad en modo Estándar, la diferencia con el Relax será todavía menor.
Lo que más influye en el consumo no es el modo, sino cómo pisas el acelerador. El modo Relax ayuda porque te obliga a acelerar de forma progresiva, pero puedes conseguir casi lo mismo con un pie derecho tranquilo.
Para gastar menos, lo que más cuenta es cómo aceleras. Foto: UsuarioGeek.

Donde sí se nota: los pasajeros

Para mí, la ventaja real del modo Relax es la comodidad de quien va contigo. Si aceleras a fondo en modo Estándar, los pasajeros notan un tirón fuerte, que puede resultar incómodo o incluso marear. En modo Relax, ese golpe desaparece.
Así que, si vas con la familia o con gente que se marea, el modo Relax es una buena idea. Si vas solo y aceleras con suavidad, no hace falta.
El modo Relax se agradece sobre todo con pasajeros. Foto: UsuarioGeek.
Cuánto ahorrarías en un año
Para ponerle números: si haces unos 10.000 km al año en ciudad y el modo Relax te ahorra 1 kWh cada 100 km, al final del año son unos 100 kWh. Cargando en casa a unos 14 céntimos el kWh, que es lo que pago yo en las horas baratas, son unos 14 euros al año. No está mal, pero no cambia la cuenta del coche. Si cargas en cargadores rápidos, el ahorro sería algo mayor, pero seguiría siendo pequeño.
Por eso insisto en que el modo Relax hay que elegirlo por comodidad, no por ahorro. Si el ahorro te interesa, lo que más dinero te va a ahorrar es cargar en casa en las horas baratas, y te lo explico en los 7 errores al cargar tu Tesla.
¿Y en autopista?
Esta prueba fue en ciudad, que es donde más se usa el acelerador. En autopista, a velocidad constante, casi no aceleras, así que la diferencia entre los dos modos debería ser todavía menor. Donde sí se nota el modo Relax en carretera es al incorporarte o al adelantar: el coche responde más despacio, y en esos momentos a veces conviene tener toda la respuesta del acelerador. Yo, en viajes largos, prefiero dejar el modo Estándar y acelerar con suavidad.
Si quieres comprobarlo en tu coche, haz lo mismo que yo: elige una ruta que repitas a menudo, ponla dos veces con el contador de viaje a cero, una en cada modo, y compara la media al final. Mejor el mismo día y con una temperatura parecida, para que la comparación sea justa.
Qué más influye en el consumo en ciudad
Si tu objetivo es gastar menos en ciudad, el modo de aceleración es solo una pieza. Hay otras cosas que pesan tanto o más:
- Cómo aceleras y frenas. Anticiparte a los semáforos y dejar que el coche frene solo al soltar el acelerador, con la frenada regenerativa, es lo que más energía ahorra. Cada frenada con el pedal es energía que no recuperas.
- La climatización. En trayectos cortos, calentar o enfriar el habitáculo supone una parte importante del consumo. Por eso Tessie, que lo cuenta todo, marcaba algo más que la pantalla del coche.
- La temperatura de la batería. Con frío, la batería gasta más hasta que se calienta. Te lo explico en el artículo sobre LFP vs NMC en invierno.
- La presión de los neumáticos. Con poca presión, el coche gasta más. Revisarla una vez al mes cuesta un minuto.
- Los desniveles. En esta ruta, una subida al principio disparaba la media por encima de 15 kWh/100 km, y la bajada la dejaba en 10. Lo que gastas subiendo lo recuperas en parte bajando.
Con todo eso en cuenta, el modo Relax suma, pero no es lo que más diferencia marca.
El eléctrico en ciudad: consumos muy bajos
Esta prueba también deja otra conclusión: en ciudad, un eléctrico gasta muy poco. Con 10-11 kWh/100 km de media, con subidas y bajadas, mi Model 3 hizo 23 km gastando unos 2,5 kWh.
Es justo al revés que un coche diésel, que gasta poco en autopista y mucho en ciudad. El eléctrico gasta más en autopista y muy poco en ciudad, porque recupera energía en cada frenada y apenas gasta parado en un semáforo. Si quieres comparar con autopista, tienes la prueba de autonomía real del Model 3 Standard, y si quieres saber cuánto cuesta cada kilómetro, la de cuánto cuesta cargar un Tesla.
Otros ajustes de conducción que influyen en el consumo
Además del modo de aceleración, en el menú de conducción del Tesla hay otros ajustes que cambian cómo se comporta el coche en ciudad:
- El modo de detención. Decide qué hace el coche al llegar a cero: avanzar despacio como un automático, rodar libremente o quedarse retenido. Con la opción de retención, el coche frena del todo solo al soltar el acelerador y aprovechas al máximo la frenada regenerativa. Es la que uso yo.
- La sensibilidad de la dirección. No cambia el consumo, pero sí la comodidad en ciudad. En modo cómodo, la dirección es más ligera para maniobrar y aparcar.
- El preacondicionamiento. Si programas la salida, el coche calienta la batería y el habitáculo mientras está enchufado, y no gasta esa energía de la batería en los primeros kilómetros. En invierno se nota mucho.
- La climatización. En trayectos cortos, usar la calefacción de los asientos en lugar de calentar todo el habitáculo gasta mucho menos.
Si acabas de comprar el coche, tienes los ajustes más importantes en 7 ajustes que debes cambiar en tu Tesla.
Cómo conduzco yo en ciudad
Después de miles de kilómetros con mi Model 3, mi forma de conducir en ciudad es sencilla. Anticipo los semáforos y las rotondas para soltar el acelerador con tiempo y dejar que el coche frene solo. Acelero de forma progresiva al salir, sin hundir el pie. Y en las bajadas dejo que la frenada regenerativa haga su trabajo. Con eso, en modo Estándar conduzco con la misma suavidad que en Relax, sin renunciar a tener toda la potencia cuando la necesito para incorporarme a una vía rápida.
Si quieres seguir tus consumos con detalle, como he hecho en esta prueba, te recomiendo la aplicación Tessie: registra cada viaje, cada carga y la temperatura de la batería, y permite comparar trayectos como estos.
Conclusión
En una ruta urbana de 23 km por Santander, mi Tesla Model 3 Standard gastó 10,9 kWh/100 km en modo Estándar y 9,8 en modo Relax: alrededor de 1 kWh cada 100 km menos, unos céntimos en todo el recorrido. Y parte de esa diferencia se debe a que en Estándar aceleré con más alegría.
El modo Relax no es una forma mágica de ahorrar, pero sí una buena opción para viajar más cómodo, sobre todo con pasajeros. Para gastar menos, lo que de verdad importa es acelerar con suavidad, sea cual sea el modo. Si te interesan otros trucos para ahorrar, mira los 7 errores que salen caros en tu Tesla.
Preguntas frecuentes
¿Gasta menos un Tesla en modo Relax?
Algo menos. En mi prueba en ciudad, unos 1 kWh cada 100 km menos que en modo Estándar, aunque parte de la diferencia se debió a que en Estándar aceleré más fuerte.
¿Qué hace el modo Relax de Tesla?
Suaviza la respuesta del acelerador para que la aceleración sea más progresiva y no se note el empujón al pisar.
¿Se puede ir igual de rápido en modo Relax?
Sí. El coche alcanza las mismas velocidades; lo que cambia es que acelera de forma más suave.
¿Cuánto consume un Tesla Model 3 en ciudad?
En mi prueba por Santander, con subidas y bajadas, entre 9,8 y 10,9 kWh/100 km según el modo.
¿Cuándo conviene usar el modo Relax?
Cuando vas con pasajeros, sobre todo si alguien se marea, o si quieres una conducción más tranquila. Para ahorrar, la diferencia es pequeña.



