5 cosas que no me gustan de mi Tesla

Las 5 cosas que no me gustan de mi Tesla Model 3 tras 50.000 km: cristales, pintura, gomas de las puertas, el portón del maletero y la visibilidad del pilar A.

Después de más de 50.000 kilómetros y casi dos años con mi Tesla Model 3, hay muchas cosas que me encantan. Pero también hay cinco que no me gustan nada, y la última no es una cuestión de gustos, sino de seguridad. No son cosas que haya leído en internet: son problemas que he vivido yo, usando el coche prácticamente a diario. Las he ordenado de menos a más importante, y alguna te puede sorprender porque casi nadie habla de ella.

Parte delantera de un Tesla Model 3 blanco con más de 50.000 km
La parte delantera de mi Model 3, la que más sufre las piedras. Foto: UsuarioGeek.

Antes de empezar, una aclaración: no estoy descontento con mi coche. Ningún coche es perfecto, y en el mío pesan mucho más las cosas buenas que las malas. Pero si estás pensando en comprar un Model 3, conviene que conozcas también sus puntos débiles, contados por alguien que lo usa todos los días.

Si quieres la otra cara de la moneda, tienes los 7 motivos para comprar un Tesla Model 3 y el repaso completo de cómo está mi Tesla tras 47.000 km.

Las 5 cosas, de un vistazo

  • 5. Los cristales: se marcan y se pican con facilidad, también el techo de cristal.
  • 4. La pintura: muy delicada, con muchas picaduras en la parte delantera.
  • 3. Faltan gomas en las puertas: el interior del marco se ensucia mucho cuando llueve.
  • 2. La esquina del portón del maletero: está justo encima de la toma de carga y es fácil golpearse la cabeza.
  • 1. El pilar A: quita mucha visibilidad en los giros, y eso es una cuestión de seguridad.
Tesla Model 3 Highland blanco aparcado al aire libre
Mi Model 3 tras casi dos años de uso diario. Foto: UsuarioGeek.

5. Los cristales

Desde la primera semana con el coche me di cuenta de que la calidad de los cristales no está al nivel del resto del vehículo. Con el uso aparecen con facilidad pequeñas marcas, picaduras y arañazos.

Picadura de piedra en el techo de cristal de un Tesla Model 3

No solo en el parabrisas: también en el techo de cristal, donde tengo marcas de piedras que han saltado al ir detrás de algún camión. En las primeras semanas ya tenía alguna picadura, y al año, arañazos que tienen la forma de la escobilla.

Es raro que una escobilla raye un cristal, sobre todo en un coche que se lava cada semana. Mi conclusión es que el cristal es demasiado blando. No afecta al funcionamiento del coche, pero en un vehículo de este precio esperaba más resistencia.

Una picadura en el techo de cristal. Foto: UsuarioGeek.

Qué hacer con una picadura en el parabrisas

Si te salta una piedra y deja una marca pequeña en el parabrisas, no lo dejes pasar. Una picadura pequeña se puede reparar rellenándola con resina, sin cambiar el cristal, pero si se agrieta con el frío, el calor o un bache, acabará siendo una grieta que obliga a sustituirlo. Muchos seguros con cobertura de lunas incluyen esta reparación, así que merece la pena llamar en cuanto la veas. En un Model 3, además, cambiar el parabrisas implica recalibrar las cámaras delanteras, que van justo detrás, así que una reparación a tiempo te ahorra bastante.

4. La pintura

Si los cristales te parecen delicados, la pintura todavía más. Después de 50.000 km, tengo muchas picaduras pequeñas en la parte delantera: el capó, la aleta y el pilar delantero. Algunas son bastante profundas, y muchas ya estaban antes de los 20.000 km.

Cualquier coche que haga tantos kilómetros acaba recibiendo impactos de piedras, insectos y suciedad, pero mi sensación es que esta pintura es especialmente delicada. El paragolpes delantero está mejor, pero porque me lo pintaron poco después de la entrega por un problema que tuvo el coche.

Si volviera a estrenar el coche, le pondría desde el primer día una protección en la parte delantera, como una lámina de PPF. Si quieres tener el coche muchos años y en buen estado, es la mejor forma de evitar visitas al taller de chapa y pintura.

Qué zonas proteger

No hace falta forrar el coche entero. Las zonas que más sufren son las que reciben de frente las piedras de los coches de delante: el capó, las aletas delanteras, el paragolpes y la parte baja de los pilares delanteros. En mi caso, las puertas traseras y el paragolpes trasero apenas tienen marcas, así que ahí no lo pondría. Los faros, eso sí, los protegí con una lámina desde el primer día y siguen perfectos.

PPF, cerámico o nada: qué elegir

Hay dos tipos de protección que se confunden mucho. El PPF es una lámina transparente de poliuretano que se pega sobre la pintura y absorbe los impactos de piedras pequeñas. Es lo que evita las picaduras. El tratamiento cerámico es una capa muy fina que protege del sol, de los excrementos de pájaro y de la suciedad, y hace que el coche se lave mucho más fácil, pero no frena las piedras.

Si solo puedes elegir uno y haces muchos kilómetros por autovía, para mí el PPF en la parte delantera es lo prioritario. Si usas el coche sobre todo en ciudad y lo que quieres es que esté brillante y se limpie rápido, el cerámico puede bastar. Y se pueden combinar: PPF delante y cerámico en el resto. Lo importante es hacerlo con el coche nuevo, antes de que aparezcan las primeras marcas.

3. Faltan gomas en las puertas

Este punto es difícil de entender hasta que llevas un tiempo con el coche y te pilla un día de lluvia. Al abrir las puertas, ves que la parte interior del marco y el umbral están llenos de suciedad.

La razón es que al Model 3 le faltan algunas gomas de protección. De serie, las puertas solo llevan una goma que no cubre toda la zona, y por el hueco que queda entra el agua y la suciedad de la carretera, tanto en las puertas delanteras como en las traseras.

Yo probé unas gomas adicionales que me envió una empresa para que las probara, y funcionan muy bien: la suciedad se queda fuera. Te enseño cómo se ponen en este vídeo de accesorios para el Tesla. Pero creo que es algo que Tesla debería traer de serie.

El umbral de la puerta, donde entra la suciedad sin las gomas extra. Foto: UsuarioGeek.

Umbral de la puerta de un Tesla Model 3 donde se acumula la suciedad

2. La esquina del portón del maletero

Aquí ya hablamos de un error de diseño. La toma de carga del Model 3 está en la parte trasera izquierda, justo debajo de la esquina del portón del maletero. Y en los Supercargadores V4, el poste suele quedar detrás del coche.

Portón del maletero del Tesla Model 3 abierto, con su esquina sobre la zona de la toma de carga

Cuando vas a coger la manguera o a dejarla al terminar de cargar, es muy fácil darte un golpe en la cabeza con esa esquina, que además es bastante afilada. A mí ya me ha pasado varias veces.

¿Tan difícil sería redondearla un poco? Otra opción sería que el portón abriera más alto, con unos amortiguadores algo más largos o una bisagra rediseñada, para que la esquina quede más lejos de la cabeza.

La esquina del portón queda a la altura de la cabeza al cargar. Foto: UsuarioGeek.

Quizá Tesla lo ha diseñado así para que, con el portón abierto, te proteja un poco de la lluvia mientras cargas el maletero, o para que no entre agua. Pero tal como está, es fácil llevarse un golpe.

1. El pilar A: una cuestión de seguridad

Y llegamos a lo que de verdad me preocupa, porque afecta a la visibilidad. El pilar A, el que va desde el salpicadero hasta el techo a cada lado del parabrisas, es muy ancho, está muy inclinado y queda muy cerca del conductor.

El que más molesta es el izquierdo, el del lado del conductor. Al llegar a un cruce y girar, ese pilar tapa una parte importante de la visión: yo calculo que hasta un 30 % en algunos giros. Muchas veces tengo que mover la cabeza hacia un lado y hacia otro para ver si viene alguien.

Hice la prueba con una señal en un trípode: durante el giro, hay un momento en que el pilar la tapa por completo. Si en lugar de una señal fuera un peatón cruzando, no lo verías.

El pilar A izquierdo, visto desde el asiento del conductor. Foto: UsuarioGeek.

Vista desde el asiento del conductor del Tesla Model 3 con el pilar A izquierdo tapando parte de la visión

El pilar derecho, al estar más lejos, se disimula mejor y deja más campo de visión. Pero el izquierdo es, para mí, el defecto más serio del coche. No es algo que se arregle con una actualización, así que la única solución es conducir con más atención en los cruces y mover la cabeza para comprobar ese ángulo muerto.

¿Estoy descontento con mi Tesla?

No. Después de más de 50.000 km estoy muy contento con la compra. Todos los coches tienen cosas buenas y malas, y en el Model 3 las buenas pesan mucho más: la eficiencia, los Supercargadores, la aplicación, las actualizaciones y el bajo coste de uso.

Pero creo que es importante contar también lo que no me gusta, para que quien esté pensando en comprarse uno sepa qué esperar. Si te decides, protege la pintura desde el principio, plantéate unas gomas adicionales para las puertas, ten cuidado con la esquina del portón al cargar y, sobre todo, mira bien en los cruces. Y el día de la entrega, revisa bien la carrocería: en la guía para recoger tu Tesla te cuento qué mirar.

Lo bueno que compensa, en números

Para poner estos defectos en su sitio, conviene mirar también los números del día a día. Esto es lo que me cuesta el coche al mes, con todos los gastos sumados:

Y este, lo que gasté en electricidad de febrero a abril frente a lo que habría pagado en gasolina recorriendo los mismos kilómetros:

Con esa diferencia, una lámina de protección para la parte delantera o unas gomas para las puertas se pagan solas en pocos meses. Tienes todas las cuentas en cuánto cuesta mantener un Tesla.

Cómo proteger tu Tesla desde el primer día

Si acabas de pedir tu Model 3, o estás a punto de recogerlo, esto es lo que yo haría para evitar la mayoría de los problemas que te he contado:

  • Lámina de protección (PPF) en la parte delantera. Capó, aletas, paragolpes y la parte baja de los pilares. Es la mejor inversión para que la pintura llegue bien a los 50.000 km.
  • Lámina en los faros. Yo la puse desde el principio y siguen como el primer día.
  • Gomas adicionales en las puertas. Se ponen en unos minutos y evitan que el marco y el umbral se llenen de suciedad cada vez que llueve.
  • Escobillas en buen estado y parabrisas limpio. Unas escobillas gastadas o un cristal con arena aumentan el riesgo de marcas. Cuando empiecen a dejar rastro, cámbialas.
  • Distancia con los camiones. En autovía, dejar más espacio con el vehículo de delante reduce las piedras que saltan contra el parabrisas y el techo.
  • Lavado con cuidado. Mejor a mano o sin rodillos, con productos para coche y una buena manopla, para no rayar la pintura ni los cristales.

Si compras un Model 3 de segunda mano

Estos mismos puntos te sirven para revisar un Model 3 usado antes de comprarlo:

  • Mira el parabrisas y el techo a contraluz. Busca picaduras y arañazos con forma de escobilla.
  • Revisa la parte delantera de cerca. El capó y las aletas te dirán cuántos kilómetros de autovía lleva y si tiene alguna lámina de protección.
  • Abre las puertas y mira los umbrales. Si están muy sucios o arañados, quizá nunca haya tenido gomas adicionales.
  • Comprueba la toma de carga y el portón. Que abran y cierren bien y no tengan golpes.
  • Haz una prueba en ciudad. Así compruebas si el pilar A te molesta con tu postura de conducción. A cada persona le afecta de forma distinta, según su altura y cómo coloque el asiento.

Si es tu primer Tesla, en la guía para recoger tu Tesla tienes la lista completa de lo que conviene revisar.

Algunos gestos que ayudan con el pilar A

Aunque el pilar no se puede cambiar, hay gestos que ayudan. Ajusta bien el asiento: con una posición algo distinta, el pilar queda en otro punto respecto a tus ojos y puede tapar menos en algunos giros. Acércate a los cruces más despacio de lo normal, para tener tiempo de mirar. Y antes de girar a la izquierda, inclínate un poco hacia delante o hacia un lado para ver por detrás del pilar. Con la costumbre, se hacen sin pensar.

Conclusión

Las cinco cosas que menos me gustan de mi Tesla Model 3 después de 50.000 km son unos cristales que se marcan con facilidad, una pintura muy delicada, la falta de algunas gomas en las puertas, la esquina del portón del maletero justo encima de la toma de carga y, sobre todo, un pilar A que quita mucha visibilidad en los giros.

Ninguna de ellas me haría cambiar de coche, pero conviene conocerlas. La mayoría tienen solución con un poco de protección y cuidado; la del pilar A, solo con atención al volante. Si tienes un Tesla, seguramente reconocerás alguna de ellas.

Preguntas frecuentes

¿Cuáles son los defectos del Tesla Model 3?

En mi experiencia, tras 50.000 km: cristales que se marcan con facilidad, una pintura muy delicada, la falta de algunas gomas en las puertas, la esquina del portón del maletero junto a la toma de carga y la poca visibilidad del pilar A izquierdo.

¿Es delicada la pintura del Tesla Model 3?

Sí. Coge picaduras con facilidad, sobre todo en el capó y la parte delantera. Conviene protegerla con PPF desde el principio.

¿Por qué se ensucia tanto el marco de las puertas del Model 3?

Porque las puertas no llevan de serie gomas que cubran toda la zona, y por el hueco entra el agua y la suciedad. Hay gomas adicionales que lo solucionan.

¿Tiene problemas de visibilidad el Tesla Model 3?

El pilar A izquierdo es ancho e inclinado y tapa parte de la visión en los giros. Hay que mover la cabeza en los cruces para comprobar que no viene nadie.

¿Merece la pena el Model 3 a pesar de sus defectos?

En mi opinión, sí. Después de 50.000 km, las cosas buenas pesan mucho más que las malas, y la mayoría de estos defectos tienen solución.

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