Cargador portátil para coche eléctrico: guía

Qué mirar antes de comprar un cargador portátil para tu coche eléctrico: protección IP, sensor térmico, regulación de amperios, cable, adaptadores y garantía.

«Alfredo, ¿qué cargador portátil me compro?» Es una de las preguntas que más me llegan cada semana. Hace unos años muchas marcas lo daban con el coche, pero poco a poco han dejado de incluirlo, igual que pasó con los cargadores de los móviles. Ahora toca comprarlo aparte, y en las tiendas hay de todo: desde modelos muy baratos hasta otros que cuestan varias veces más.

Alfredo con tres cargadores portátiles para coche eléctrico sobre una mesa de madera
Los tres cargadores portátiles de la prueba: Buckman, Tesla y Rheidon PC200 Pro. Foto: UsuarioGeek.

Para esta guía usé tres cargadores portátiles que tengo y he utilizado de verdad: uno económico de la marca Buckman, el conector móvil de Tesla y el Rheidon PC200 Pro, con el que colaboré en el vídeo. Los tres hacen lo mismo, que es cargar el coche, pero cada uno lo hace a su manera y con distintas protecciones y accesorios.

Mi idea no es decirte cuál comprar, sino en qué fijarte para que aciertes según tu uso. Porque en un cargador portátil, el precio debería ser lo último que mires: antes van la comodidad y, sobre todo, la seguridad.

En qué fijarte, de un vistazo

  • Protección IP para exterior: imprescindible si vas a cargar en la calle o con lluvia.
  • Protección térmica en el enchufe schuko: evita problemas en enchufes que no conoces.
  • Regular los amperios desde el cargador: clave si tu coche no lo permite.
  • Cable de más de 6 metros: mejor si llega a 8.
  • Grosor y calidad del cable: acordes a la potencia del cargador.
  • Adaptadores intercambiables: schuko, CEE monofásico o trifásico para campings y viajes.
  • Pantalla, aplicación y wifi: no son imprescindibles, pero ayudan mucho.
  • Garantía y servicio técnico: comprar a una marca que responda si algo falla.
Cable de carga conectado a la toma del Tesla Model 3 junto al piloto trasero
Un cargador portátil sirve para cualquier coche con conector tipo 2. Foto: UsuarioGeek.

Los tres cargadores de la prueba

Tres bolsas de transporte de cargadores portátiles para coche eléctrico sobre una mesa

Los tres llegan en su bolsa de transporte. El más pequeño es el de Tesla; el Buckman y el Rheidon ocupan algo más, en parte porque el cable del Rheidon es más grueso. Aun así, la diferencia de tamaño no es tan grande como parece: no es que donde cabe uno quepan dos del otro.

Por eso el tamaño no debería ser lo que decida tu compra. Hay detalles mucho más importantes, que son los que te cuento a continuación.

Cada cargador llega en su bolsa de transporte. Foto: UsuarioGeek.

1. Protección IP: lo más importante

Si tuviera que quedarme con un solo consejo, sería este: que el cargador tenga protección IP para exterior, sea IP65, IP66, IP67 o superior. De los tres que tengo, el más barato no la tiene, y eso lo descarta para muchos usos.

¿Por qué es tan importante? Porque nunca sabes dónde vas a tener que cargar. Si llegas a una casa rural, a la de un familiar o a un hotel sin garaje y solo tienes un enchufe en el exterior, el cargador se quedará en la calle. Si llueve y entra agua en la caja de control o en las conexiones, vas a tener un problema. Puede ser más pequeño, más bonito o más barato, pero si no está preparado para la intemperie, no te sirve como cargador portátil.

2. Protección térmica en el enchufe schuko

Otro detalle que pasa desapercibido es el cabezal del enchufe schuko. A simple vista unos son más gruesos, otros más finos, y uno podría pensar que el más gordo es el mejor. No necesariamente. Lo que hay que buscar es un sensor de temperatura en el propio enchufe, que suele venir indicado con un pequeño símbolo.

Estos cargadores pueden tirar de 13 o 16 amperios durante muchas horas. Si el enchufe al que lo conectas es antiguo, está flojo o la instalación no está pensada para ese esfuerzo, puede calentarse. Con la protección térmica, el cargador detecta ese calentamiento y reduce la potencia o corta la carga antes de que haya un problema. En un enchufe que no es el tuyo, y del que no sabes nada, esto es mucho más que un extra.

Una instalación adecuada

Hay gente que carga a diario con un cargador portátil en un enchufe normal y no tiene ningún problema. Normalmente es porque su instalación está preparada: cable de sección suficiente (por ejemplo, de 4 mm²), una toma de buena calidad y un cargador con protección térmica. Si vas a usarlo todos los días, revisa la instalación con un electricista.

3. Poder regular los amperios

Si tienes un Tesla, puedes elegir desde la pantalla del coche a cuántos amperios quieres cargar: 5, 8, 10, 13… Pero muchos eléctricos no permiten hacerlo desde el coche ni desde su aplicación.

En ese caso, si conectas un cargador sin regulación, el coche cargará al máximo que le dé el cargador, 13 o 16 amperios. En un enchufe que no conoces, ocho horas a esa intensidad pueden acabar mal. De mis tres cargadores, solo el Rheidon permite bajar la intensidad desde el propio cargador.

Cajas de control y conectores de los tres cargadores. Foto: UsuarioGeek.

Tres cargadores portátiles para coche eléctrico con sus cajas de control y conectores tipo 2 sobre una mesa

Por eso, si tu coche no deja limitar la intensidad, este punto es casi tan importante como la protección IP.

4. La longitud y el grosor del cable

La longitud es lo primero que miro. Un cable de 5 metros puede quedarse corto en cuanto el enchufe esté un poco lejos del coche, y por dos metros te quedas sin cargar. Mi recomendación es buscar más de 6 metros, y mejor si llega a 8. Los tres cargadores de la prueba cumplen.

El grosor también importa. El Buckman tiene el cable más fino; el de Tesla, algo más grueso; y el del Rheidon es el más grueso de los tres, porque está preparado para cargar hasta 11 kW en trifásica. Un cable más grueso y mejor protegido es también más seguro.

El trozo de cable del enchufe

Un detalle que no se ve en las fotos de la tienda: la longitud del cable entre el enchufe schuko y la caja de control. El de Tesla tiene un tramo muy corto, de unos 15 centímetros, y si el enchufe está a media altura en la pared, el cable queda tirante y doblado. Con el tiempo eso puede dañarlo. Prefiero que ese tramo mida al menos 20 o 30 centímetros, para que la caja pueda apoyarse en el suelo sin forzar nada.

5. Adaptadores para viajar y campings

Alfredo enseñando el adaptador intercambiable de un cargador portátil para coche eléctrico

Con un schuko puedes cargar en casi cualquier sitio de España. Pero si viajas a Francia o Reino Unido, o vas a un camping con tomas CEE, necesitarás otros conectores.

Tanto el Rheidon como el de Tesla permiten cambiar el adaptador del enchufe. En el caso del Rheidon, con el adaptador CEE rojo de trifásica llega a cargar hasta 11 kW. Las dos marcas venden los adaptadores por separado.

Los adaptadores intercambiables permiten cargar en otras tomas. Foto: UsuarioGeek.

6. Pantalla, aplicación y wifi

No son imprescindibles, pero suman. El Buckman no tiene pantalla ni aplicación, y el de Tesla tampoco tiene pantalla, aunque si tienes un Tesla puedes controlarlo todo desde el coche y su app. Si tu coche no ofrece esas opciones, te quedas sin información y sin forma de ajustar nada.

El Rheidon tiene pantalla, aplicación y conexión wifi. Al principio puede parecer innecesario en un cargador portátil, pero resulta muy práctico: por ejemplo, puedes dejar el coche conectado y decidir desde el móvil cuándo empieza a cargar, para que termine justo antes de salir y la batería esté a buena temperatura.

Gestión de potencia sin cargador de pared

El Rheidon tiene además una opción poco habitual: un dispositivo opcional que se instala en el cuadro eléctrico de casa y le dice al cargador cuánta potencia está usando la vivienda. Si tienes contratados 4 kW, el coche está cargando a 3 kW y enciendes el horno, el cargador baja la potencia para que no salte el automático y la recupera cuando apagas el horno. Es lo que hace un cargador de pared con carga dinámica, pero con un portátil. Eso sí, la instalación tiene que estar preparada para la potencia que vayas a usar.

7. La garantía y el servicio técnico

Muchas personas me escriben porque se les ha roto el cargador y no saben qué hacer. Cuando les pregunto dónde lo compraron, la respuesta suele ser la misma: en una tienda online, por ahorrarse unos euros, y sin nadie a quien reclamar. Al final les toca comprar otro, y entre los dos han gastado lo mismo que habría costado uno bueno desde el principio.

Comprar a una marca conocida, con servicio técnico y garantía que respondan, también forma parte de una buena compra.

Cuál te conviene según tu uso

No hace falta comprar el cargador con más accesorios. Lo importante es pensar dónde, cuándo y cómo lo vas a usar:

  • Si lo quieres para emergencias y tu coche regula la intensidad: uno sencillo con IP para exterior, protección térmica y buen cable puede bastar.
  • Si tu coche no regula los amperios: busca uno que permita ajustarlos desde el propio cargador.
  • Si viajas o vas de camping: adaptadores intercambiables y, si puedes, compatibilidad con trifásica.
  • Si vas a cargar a diario con él: instalación revisada, protección térmica, aplicación y, a ser posible, gestión de potencia.

En mi caso, el que uso cuando lo necesito es el Rheidon PC200 Pro, porque reúne casi todo lo que he contado: protección para exterior, regulación de intensidad, cable grueso, adaptadores, pantalla y aplicación.

Si estás pensando en un cargador fijo para casa, en esta comparativa enfrento el Tesla Wall Connector, el V2C Trydan y el Policharger, que es otra decisión distinta.

El grosor y la longitud del cable importan. Foto: UsuarioGeek.

Alfredo sacando de su bolsa el cable de un cargador portátil para coche eléctrico

Conclusión

Un cargador portátil es una herramienta para sacarte de un apuro y, en algunos casos, para cargar a diario. Por eso no conviene elegirlo solo por el precio o por el tamaño. Lo primero es la seguridad: protección IP para exterior, sensor de temperatura en el enchufe y, si tu coche no lo permite, poder regular los amperios. Después vienen la longitud y la calidad del cable, los adaptadores, la aplicación y la garantía.

Si el cargador que estás mirando cumple la mayoría de estos puntos, estarás haciendo una buena compra. Y si quieres saber cuánto cuesta cargar en casa, en esta prueba real con mi Tesla tienes las cuentas paso a paso.

Preguntas frecuentes

¿Es seguro cargar el coche eléctrico en un enchufe normal?

Sí, si la instalación está en buen estado y el cargador tiene protección térmica en el enchufe. Para un uso diario conviene revisar la instalación con un electricista y, si el coche no lo permite, limitar la intensidad desde el cargador.

¿Qué protección IP necesita un cargador portátil?

Para usarlo en el exterior, al menos IP65. Cuanto más alto el número, mejor protegido está frente al polvo y el agua.

¿Qué longitud de cable es recomendable?

Más de 6 metros, y mejor si llega a 8. Un par de metros de más pueden marcar la diferencia cuando el enchufe está lejos del coche.

¿Puedo cargar a 11 kW con un cargador portátil?

Sí, si el cargador lo admite, tienes una toma trifásica adecuada (por ejemplo, CEE de 16 A) y tu coche acepta esa potencia en corriente alterna. En un enchufe schuko normal la potencia es mucho menor.

¿Sirve el cargador portátil de Tesla para otros coches?

Sí, carga cualquier coche con conector tipo 2. El botón para abrir la tapa de carga solo funciona con los Tesla.

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