Mercedes GLC 400 eléctrico: prueba y opinión

Probamos el Mercedes GLC 400 eléctrico: 489 CV, 0 a 100 en 4,3 s, 94 kWh y 698 litros entre sus dos maleteros. Diseño, interior, conducción y precio real.

Un SUV de casi cinco metros, con 489 caballos y capaz de hacer el 0 a 100 km/h en 4,3 segundos. Sobre el papel, el nuevo Mercedes GLC 400 4MATIC eléctrico promete mucho, pero las cifras no siempre cuentan cómo es un coche cuando te subes a él. Por eso he pasado unas cinco horas con él para verlo por fuera y por dentro, comprobar su espacio y su tecnología y, sobre todo, conducirlo.

Mercedes GLC 400 eléctrico rojo circulando por una carretera de montaña
El nuevo Mercedes GLC 400 4MATIC eléctrico. Foto: Mercedes-Benz Group (prensa, uso editorial).

La unidad nos la dejó Mercedes-Benz Ondo, en Vitoria-Gasteiz. Como conduzco un Tesla Model 3 desde hace años, es inevitable compararlo con lo que conozco. Aunque este GLC juega en otra liga de tamaño: es incluso más grande y voluminoso que un Model Y.

En este artículo te cuento todo lo que vimos en el vídeo: diseño, maleteros, carga, interior, pantallas, sensaciones al volante y precio. Al final encontrarás mi valoración y respuestas a las preguntas más habituales.

Mercedes GLC 400 eléctrico: datos clave

Estas son las cifras principales del coche que probamos. Las que no se dicen en el vídeo están comprobadas en la información de prensa oficial de Mercedes-Benz.

  • Potencia: 360 kW, 489 CV, con tracción total 4MATIC.
  • Par máximo: 800 Nm.
  • Aceleración 0-100 km/h: 4,3 segundos.
  • Velocidad máxima: 210 km/h.
  • Batería: NMC de 94 kWh útiles, con arquitectura de 800 voltios.
  • Autonomía WLTP: hasta 715 km (fuente: Mercedes-Benz Media).
  • Consumo combinado WLTP: de 14,9 a 18,9 kWh/100 km (fuente: Mercedes-Benz Media).
  • Carga rápida: hasta 330 kW en corriente continua, del 10 al 80 % en unos 22 minutos. Mercedes anuncia hasta 303 km de autonomía WLTP recuperados en 10 minutos.
  • Carga en alterna: 11 kW de serie y 22 kW como opción.
  • Medidas: 4,84 m de largo, 1,91 m de ancho, 1,64 m de alto y 2,97 m de distancia entre ejes.
  • Maleteros: 570 litros detrás, hasta 1.740 litros con los asientos abatidos, y 128 litros delante.
  • Remolque: hasta 2.400 kg.
Mercedes GLC eléctrico blanco visto desde atrás en tres cuartos, aparcado en la calle
Así es la trasera del nuevo GLC eléctrico. Foto: Alexander Migl, Wikimedia Commons (CC BY-SA 4.0).

Diseño exterior: un SUV con aire de Mercedes clásico

Color, llantas y medidas

La unidad que vimos primero tenía un color plata lavanda muy bonito y llantas de 20 pulgadas de serie, discretas y elegantes. En el concesionario había otra unidad en blanco con llantas opcionales de 21 pulgadas y neumáticos 265/40 R21, de diseño completamente distinto. Y para la prueba de conducción usamos una tercera, en negro y también con llantas de 21, que por fuera impone bastante.

Mide 4,84 metros de largo, 1,91 de ancho y 1,64 de alto. El dato más interesante es la distancia entre ejes: casi tres metros, exactamente 2,97. Según Mercedes, son 84 mm más que en el GLC de combustión, algo que se nota dentro, como veremos.

Un frontal que recuerda a los años 70 y 80

Frontal del Mercedes GLC 400 eléctrico rojo aparcado delante de una casa, con su gran parrilla cromada

El frontal es lo primero que llama la atención. Apagado ya impresiona, pero encendido es otra cosa: la parrilla se ilumina con un montón de LED y también se enciende la estrella de Mercedes.

A mí me da la sensación de que Mercedes está volviendo a la esencia de sus coches de los años 70 y 80, con esa calandra y esa forma de la parte delantera. Nuestra unidad montaba además los faros DIGITAL LIGHT.

El frontal recupera aires de los Mercedes clásicos. Foto: Mercedes-Benz Group (prensa, uso editorial).

El coche está plagado de sensores y cámaras: una en la insignia delantera, otras en el parabrisas y una en cada retrovisor. Con todas ellas se consigue una visión de 360 grados para ver todo lo que pasa alrededor del vehículo.

Una trasera continuista y deportiva

La parte trasera tiene un diseño más limpio y continuista, que recuerda un poco al antiguo EQC. Hay detalles que me gustan mucho, como el pequeño alerón en el color de la carrocería y el remate en negro piano. No soy partidario del negro piano, pero en esa zona difícilmente se va a rayar, y le da al coche una estética grande y deportiva a la vez.

En el techo encontramos un gran techo de cristal y unas barras longitudinales en negro.

Maleteros: espacio de sobra delante y detrás

Maletero delantero de 128 litros

Se abre pulsando la insignia de Mercedes y ofrece 128 litros, un tamaño enorme para un maletero delantero. Además, Mercedes incluye una alfombrilla, un detalle muy cuidado. Siempre me ha parecido muy práctico poder llevar cosas delante sin ocupar el maletero de atrás, como los cables de carga.

Maletero trasero de 570 litros

El portón es automático y da acceso a 570 litros. Bajo el suelo hay un hueco bastante profundo, y la bandeja se puede colocar a dos alturas: abajo se gana bastante espacio, y arriba resulta más cómoda para el día a día. También hay ganchos para poner una red.

Con un botón del propio maletero los respaldos traseros se abaten solos. Con todos los asientos abatidos se llega a 1.740 litros, una barbaridad. Y si necesitas más, puede arrastrar un remolque de hasta 2.400 kg.

Carga: 800 voltios y hasta 330 kW

La toma de carga tiene una tapa que se cierra empujándola o pulsando un botón. Gracias a la arquitectura de 800 voltios, admite hasta 330 kW en corriente continua y pasa del 10 al 80 % en unos 22 minutos.

Me parece muy interesante la opción de cargar a 22 kW en alterna. Muchos cargadores públicos son de 22 kW, pero la mayoría de coches solo aprovechan 11. Con esta opción, en dos horas de comida en un cargador de 22 kW se pueden meter unos 44 kWh, cerca de la mitad de la batería.

Interior: espacio, materiales y detalles

Plazas traseras muy amplias

Atrás el espacio es increíble, y eso que el asiento delantero estaba retrasado por la función de entrada fácil. La banqueta tiene una extensión para apoyar mejor las piernas, aunque podría ser un poco más ancha.

Las puertas traseras van forradas en polipiel con pespuntes, tira de luz LED y tiradores de aspecto metálico. Los mandos de las ventanillas tienen una forma que recuerda a una cola de pez y son muy cómodos. Hay aireadores y USB para las plazas traseras, colgadores para perchas y luces de lectura.

Desde atrás se ve bien la carretera a través del parabrisas, porque vas a una buena altura. Y el techo tiene un detalle precioso: unas pequeñas estrellas iluminadas que se reflejan en el cristal.

Puesto de conducción

Nada más sentarte notas comodidad y elegancia. El volante es de tres radios, fino, pequeño y con la parte de abajo achatada, como a mí me gusta. Va en cuero perforado para que no suden las manos, aunque tiene algo de negro piano que se ensucia con facilidad. Detrás están las levas para subir o bajar la regeneración.

Un detalle muy chulo: al abrocharte, el cinturón se ajusta solo a tu tamaño.

Un salpicadero dominado por las pantallas. Foto: Mercedes-Benz Group (prensa, uso editorial).

Salpicadero del Mercedes GLC 400 eléctrico con la pantalla que ocupa todo el ancho y el volante de tres radios

Lo que no me convence es la consola central, bastante elevada: a veces el codo choca con ella. En cambio, me encanta cómo el lateral del asiento sostiene el brazo mientras conduces. El selector de marchas está a la derecha del volante y la palanca de intermitentes y limpiaparabrisas a la izquierda. El retrovisor interior es convencional, sin cámara.

Consola, puertas y acabados

La consola tiene una bandeja que se abre por los lados, de forma que cada ocupante puede abrir solo su mitad. También hay una base de carga inalámbrica rápida refrigerada por aire, algo importante para que el móvil no se caliente.

En las puertas, lo único de plástico es la parte baja. Ahí están los mandos del asiento, como es tradición en Mercedes, las ventanillas y el ajuste de los retrovisores. El acabado en forma de escamas metalizadas de la parte baja es muy bonito y combina con los aireadores, que son manuales. Los pedales son de aluminio, y esta unidad llevaba el acabado AMG, un punto por encima del normal.

Pantallas y tecnología

Una pantalla de lado a lado

El salpicadero lo ocupa una gran pantalla de lado a lado. Mercedes ofrece la MBUX Hyperscreen, que según la marca mide 99,3 cm y es la pantalla más grande que ha montado nunca. Arriba hay una cámara que vigila el interior.

El cuadro muestra la velocidad, la autonomía restante y una barra que indica la potencia. Desde el volante se pueden cambiar las vistas y poner el mapa de navegación entre los dos relojes, algo que me gusta mucho.

La pantalla del pasajero se oscurece cuando no hay nadie sentado y, en marcha, solo muestra la hora y la fecha para no distraer al conductor. La respuesta es muy rápida y se maneja a la primera.

Menús y ajustes

Interior del Mercedes GLC 400 eléctrico con tapicería marrón y las pantallas encendidas

El sistema MB.OS tiene un montón de opciones. Se puede ver la presión y la temperatura de cada neumático, la potencia de carga o limitar la carga al 80 %, recomendable en una batería NMC. También tiene acondicionamiento de la batería, Android Auto y Apple CarPlay.

En Dynamic Select se elige entre los modos Confort, Eco y Sport, y se puede ajustar por separado la dirección. Hay un sonido de conducción que imita un motor al acelerar; no es exagerado y se puede desactivar.

MB.OS gobierna las pantallas y los ajustes del coche. Foto: Mercedes-Benz Group (prensa, uso editorial).

Hay aplicaciones como Amazon Music o Angry Birds, y hasta se puede conectar un mando Bluetooth para jugar. El asiento tiene masaje, una función que mueve el respaldo para cambiar de postura en viajes largos, ajuste automático según la estatura y ayuda para entrar y salir. Tampoco faltan el modo túnel de lavado, el control de ángulo muerto, el asistente de mantenimiento de carril o el aviso de fatiga.

Aparcamiento automático

Probamos el aparcamiento automático: el coche hizo varias maniobras él solo y lo dejó perfectamente centrado, con el mismo espacio a cada lado.

Prueba dinámica: así va el GLC 400

Posición y confort

Vas sentado muy alto y se ve todo perfectamente. El pilar delantero no es muy ancho, así que en los giros ves bien lo que hay alrededor. El reposacabezas es comodísimo, nada que ver con el de mi Tesla, y las orejeras del asiento te sujetan muy bien.

En ciudad, la insonorización me pareció muy parecida a la del Tesla. La suspensión no es ni dura ni seca, ni demasiado blanda. Pasamos un badén y no se notó ningún golpe: se adapta muy bien. Mercedes ofrece la suspensión neumática AIRMATIC, y por cómo se comportaba creo que nuestra unidad la llevaba.

Aceleración que impresiona

En el modo Sport, la aceleración es una auténtica locura para un coche de este tamaño. Se levanta el morro, agarra el asfalto y te empuja con una fuerza que asusta. Mi Tesla no tiene nada que ver.

El motor trasero tiene una caja de dos velocidades, una solución que ayuda a mejorar el consumo a velocidades altas en autopista.

Frenos, regeneración y manejo

Los frenos están muy bien. El pedal no muerde de golpe, pero tampoco es esponjoso como el de mi Tesla: queda en un punto intermedio. Con la regeneración más fuerte, al soltar el acelerador retiene muchísimo.

Lo que más me sorprendió es lo bien que se maneja para lo grande que es. Por la ciudad se mete en cualquier hueco sin parecer tan grande, y el acelerador no tiene ningún retraso. Como opción, Mercedes ofrece el eje trasero direccional, que gira hasta 4,5 grados.

Precio: ¿cuánto cuesta?

El GLC 400 eléctrico no es barato. Según me comentaron, la versión básica ronda los 70.000 euros, y con extras puede irse a 75.000 u 80.000. Como referencia, en Alemania Mercedes anuncia un precio de 71.281 euros con IVA.

Es mucho dinero, pero también es mucho coche. Por acabados, manejo, potencia y conjunto general, yo le pondría un ocho que se acerca al nueve.

Conclusión: uno de esos coches de los que no quieres bajarte

Después de cinco horas con el GLC 400, me quedo con su comodidad, su calidad y una aceleración que no esperas en un SUV de este tamaño. Acostumbrado a una berlina, al principio impone por sus dimensiones, pero enseguida te da seguridad y tranquilidad, y se conduce con una facilidad sorprendente.

No existe el coche perfecto para todo el mundo: unos tienen unas virtudes y otros, otras. Pero este es de esos que, cuando tienes que devolverlo, te da pena. Si quieres verlo y probarlo, puedes pasar por Mercedes-Benz Ondo en Vitoria-Gasteiz.

Si te interesa saber cuánto consume de verdad, en el vídeo de la prueba de autonomía en autovía hicimos unos 200 km. Y si prefieres una berlina, aquí tienes nuestra prueba del Mercedes C 400 eléctrico, que comparte motor y batería con este GLC.

Preguntas frecuentes sobre el Mercedes GLC 400 eléctrico

¿Cuánta autonomía tiene el Mercedes GLC 400 eléctrico?

Mercedes anuncia hasta 715 km WLTP. En uso real será menos, sobre todo en autopista y con llantas grandes. En nuestra prueba de autonomía en autovía medimos su consumo real.

¿Cuánto tarda en cargar?

Admite hasta 330 kW en corriente continua y pasa del 10 al 80 % en unos 22 minutos. En alterna carga a 11 kW de serie o a 22 kW con la opción correspondiente.

¿Qué capacidad de maletero tiene?

570 litros detrás, que llegan a 1.740 con los asientos abatidos, y 128 litros en el maletero delantero.

¿Cuánto cuesta el Mercedes GLC 400 4MATIC eléctrico?

En el concesionario nos hablaron de unos 70.000 euros para la versión básica y hasta 80.000 con extras. En Alemania parte de 71.281 euros con IVA.

¿Es mejor que un Tesla Model Y?

Son coches distintos. El GLC es más grande, más potente y mejor acabado, con más confort y tecnología a bordo. El Tesla suele ser más barato y destaca en eficiencia, software y red de carga.

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